Jorge Rial criticó duramente la actual edición de Gran Hermano, calificándola como la "peor" y denunciando la falta de reglas claras y la manipulación del juego.
Según Rial, la producción manipula el voto del público, reingresando participantes eliminados. Estas declaraciones generaron una fuerte polémica y una respuesta de Santiago del Moro, conductor del reality, quien manifestó su enojo y advirtió que las críticas se las digan "en la cara".
El panel de Bendita debatió sobre la manipulación en el programa y el posible interés de Rial en conducir futuras ediciones, insinuando que sus críticas podrían ser una estrategia para regresar a la televisión de aire.