Las nominaciones en la casa de Gran Hermano han dejado "marcas" entre los participantes, generando un clima de desconfianza generalizada. Los concursantes ahora desconfían de todos, y se habla de "endulzar los oídos de la gente" para luego hacer que "caigan en placa".
La decisión sobre quiénes quedarán fuera de placa está en manos del público, que debe votar por quién quiere que continúe en la casa. Se recuerda que "todo es Gran Hermano", enfatizando la intensidad del juego.