Se analiza la dura crítica del diario Clarín a la actual edición de Gran Hermano, calificándola como "el peor Gran Hermano de la historia". La nota del diario cuestiona a los participantes, el aislamiento y la credibilidad del programa, generando la furia de Santiago del Moro, conductor del ciclo.
El informe destaca que, si Clarín, un medio importante, critica el programa, es porque "algo se está subiendo en esa pecera de loco". Se muestra la portada de Clarín con el titular "El peor GH de todas las temporadas", y se mencionan las críticas sobre los expulsados y abandonos que regresan, la "puerta giratoria" y la falta de respeto al voto del público.
Santiago del Moro, visiblemente molesto, se dirige a los participantes y al equipo de producción, exigiendo que le digan las cosas "en la carita". Afirma que se dedica a ellos y que les entrega su vida durante el programa, y les pide que, si tienen algún problema, se lo digan directamente.
Se denuncia que los votos de Uruguay no están siendo comprobados y que "millones de personas pusieron millones de pesos" sin que se sepa dónde está el dinero. Se sugiere que si un veedor del formato original interviniera, el programa sería levantado. La discusión se intensifica con gritos y acusaciones de "ladrones" y "sátrapas" por parte de uno de los panelistas, quien critica la permisividad de la producción y la falta de reglas claras.