Un fuerte tornado azotó Roma, la capital italiana, con vientos que superaron los 100 kilómetros por hora, causando graves destrozos. Las imágenes muestran techos volando, árboles caídos sobre autos estacionados y un caos de tránsito generalizado. El fenómeno fue descrito como "apocalíptico" y generó pánico entre los habitantes.
Además del tornado, la ciudad sufrió fuertes lluvias, lo que complicó aún más la situación y la capacidad de respuesta ante la emergencia.