El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, repudió enérgicamente las nuevas sanciones económicas impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra líderes, organizaciones y empresas de la isla. A través de un mensaje en redes sociales, Díaz-Canel denunció que estas medidas restrictivas buscan forzar un escenario de conflicto abierto entre ambas naciones y reforzar el histórico bloqueo económico.
Las sanciones, que ya habían afectado a Díaz-Canel en julio del año pasado por la represión de protestas ciudadanas, se extienden ahora a Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, y a su nieto Raúl Alejandro Castro, así como a Manuel Anido Cuesta. Esta presión creciente ha agudizado la crisis económica en Cuba y acelerado la salida de empresas extranjeras.