Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones al régimen cubano, incluyendo por primera vez al dictador Díaz-Canel, a su esposa y a sus hijos. Las sanciones también afectan a las principales esferas de influencia, tanto externas como internas, del régimen, como las fuerzas armadas, el ICAP (instituto de inteligencia cubana) y los CDR (Comités de Defensa de la Revolución), el principal organismo represor.
Además, se sancionaron a las empresas Mistur y Minera Victoria, relacionadas con el turismo y la minería de oro en la isla. Esta medida se da en un contexto de creciente presión internacional sobre Cuba.