Los cristianos en Jerusalén denuncian un alarmante aumento de intimidaciones y acoso, incluyendo escupitajos e insultos, incluso por parte de soldados. Un video que muestra una agresión a una monja a plena luz del día ha causado conmoción, evidenciando una situación que, según muchos, se ha vuelto habitual.
El monje Nicodemus Schnabel relató que antes los ataques ocurrían de noche y en callejones oscuros, pero ahora suceden a plena luz del día. Organizaciones israelíes confirman un fuerte aumento de ataques violentos contra cristianos, mientras las iniciativas de diálogo interreligioso están bajo creciente presión.
Aunque la mayoría de los israelíes considera estos incidentes graves y pide castigo para los responsables, los críticos señalan una falta de condena por parte de las autoridades y el gobierno. Acusan a los socios de la coalición de extrema derecha del primer ministro Netanyahu de avivar la tensión. Particularmente, el ultranacionalista Itamar Benguir, ministro de Seguridad, ha restado importancia e incluso justificado los ataques, refiriéndose a una "antigua tradición judía de escupir al pasar junto a un monasterio o sacerdote".
El miedo se ha extendido por el barrio cristiano de Jerusalén, afectando la esperanza de sus residentes. Muchos recuerdan con nostalgia los tiempos en que la ciudad se enorgullecía de ser un lugar sagrado para múltiples religiones, pero esos tiempos "han quedado atrás". Un estudio reciente revela que la mitad de los cristianos menores de 45 años considera marcharse. El Abad Nicodemus espera que Jerusalén siga siendo un lugar para judíos, cristianos y musulmanes, pero cree que para ello el mundo debe prestar más atención.