Gabriel Corigliano, un comerciante textil de San Martín, reveló que ante la profunda crisis económica y la caída del consumo, implementó la estrategia de vender ropa "por kilo". Esta medida, que lleva una semana, ha resultado ser un "éxito", atrayendo a "un montón de gente" y salvándole la vida a su negocio.
Corigliano explicó que la industria textil está "para atrás", siendo uno de los sectores "más castigados" por el gobierno actual. Su empresa, que con el gobierno anterior de Alberto Fernández empleaba a mil obreros, ahora solo cuenta con 300, habiendo perdido 700 personas en dos años. Tuvieron que achicar, cerrar plantas en San Luis y Chascomús, y él mismo no podía pagar el alquiler de su casa.
El comerciante se mostró crítico con la situación económica y el gobierno, afirmando que los industriales textiles son "el enemigo número uno" del actual ejecutivo. A pesar de las dificultades, la innovadora modalidad de venta por kilo les permite "seguir vivo" y esperan un cambio de sistema de gobierno para mejorar la situación.
Una clienta, Mabel, jubilada, confirmó la efectividad de la estrategia al adquirir tres calzas por 15 mil pesos, lo que considera "más accesible" que en otros negocios. Ella misma se encuentra "bastante endeudada" y destina la mitad de su jubilación a medicamentos, evidenciando la difícil realidad que enfrentan los consumidores.