Desde Córdoba, el periodista Alejandro Puebla informó sobre la investigación del caso Agostina, centrándose en el secuestro de un colchón con rastros hemáticos. Este colchón, fundamental para la justicia, fue hallado en la habitación de Barrelier, luego trasladado a la terraza y permaneció allí por "un tiempo largo" antes de ser secuestrado para análisis.
Se realizaron pruebas de sonido en la vivienda para determinar si los ruidos eran audibles entre las habitaciones, y se llevaron a cabo trabajos minuciosos como el levantamiento de baldosas y la revisión de una loza. La preocupación principal radica en la exposición del colchón a la intemperie y la lluvia durante días, lo que podría haber afectado las pruebas.
Se reveló que el colchón ya había sido detectado con restos biológicos, pero no fue retirado en un primer momento. Ahora, se analizan retazos y el colchón completo, a pesar de haber estado expuesto a las inclemencias del tiempo. Se cuestionó la validez de estas pruebas en el contexto del tiempo transcurrido y la cadena de custodia.