Un equipo de científicos argentinos, en colaboración con la doctora Valeria Sousa, ha descubierto los estromatolitos más altos del mundo en la Puna argentina. Estos organismos, fundamentales para la vida en la Tierra hace millones de años, fueron encontrados en "ojos de mar" en el Salar de Tolar Grande, un ambiente extremo con una salinidad tres veces mayor que la del agua de mar. La investigación, que se inició en 2007, busca comprender cómo estos microorganismos se adaptan a condiciones tan desafiantes, similares a las de otros sitios como Shark Bay en Australia, Yellowstone en Estados Unidos y Cuatro Ciénegas en México.
La expedición incluyó una ceremonia a la Pachamama, donde los investigadores pidieron permiso a la Madre Tierra antes de comenzar los trabajos. Se realizaron mediciones de salinidad, temperatura y radiación ultravioleta, utilizando una sonda multiparámetro apodada "Arturito". Los científicos se sumergieron en los "ojos de mar" para tomar muestras de estromatolitos a diferentes profundidades, enfrentando el desafío de la alta salinidad que dificulta la inmersión.
Los estudios de laboratorio, que incluyeron microscopía electrónica, análisis químicos y genómica, confirmaron que se trata de estromatolitos y que poseen características únicas que los convierten en los más altos conocidos hasta el momento. Además, se aislaron bacterias completamente nuevas. Un aspecto destacado de la campaña fue la participación activa de los pobladores de Tolar Grande, quienes fueron los primeros en conocer el descubrimiento y colaboraron en el nombramiento y cuidado de estos valiosos organismos, que antes no eran conscientes de la importancia de los "ojos del mar".