En una entrevista, el perito forense Miguel Mignones analizó el caso de Agostina y la posible implicación de encubridores y cómplices en el femicidio. Mignones cuestionó la idea de que Barrelier haya actuado solo, sugiriendo que la complejidad del crimen, que incluyó retención, abuso, estrangulamiento, vivisección y traslado del cuerpo, habría requerido la ayuda de otras personas.
El perito enfatizó la impunidad con la que actuó Barrelier, un "psicópata perverso", y la posibilidad de que existan más víctimas. Además, criticó la actuación judicial, señalando la falta de aseguramiento de la escena del crimen, lo que permitió la contaminación de pruebas.
Mignones también desmintió información sobre la autopsia preliminar y la data de muerte, afirmando que es imposible determinar con exactitud el horario de fallecimiento en un cuerpo desmembrado y en avanzado estado de descomposición. Subrayó la necesidad de una investigación exhaustiva y el jury de enjuiciamiento para los fiscales involucrados en el caso.