Violentos enfrentamientos estallaron en el centro de Santiago de Chile cuando la policía intervino con cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a estudiantes que participaban en una huelga nacional. La confrontación resultó en varios manifestantes arrestados.
Entre los detenidos, uno fue visto ensangrentado y siendo arrastrado por los agentes policiales, lo que generó imágenes de alta tensión y preocupación sobre el uso de la fuerza en las protestas estudiantiles.