Una tragedia conmociona a González Catán tras el asesinato de un comisario que esperaba a su hija a la salida de su clase de inglés. Cuatro motochorros en dos motos intentaron robarle la camioneta y le dispararon dos veces, quitándole la vida. El hecho ocurrió en la avenida Pipe, cerca de la ruta 3, en un descampado.
Los vecinos, entre ellos la profesora de inglés y su hermana, escucharon los disparos y salieron a socorrer al hombre, quien aún con vida pedía ayuda para no morir. Lo cargaron en su propia camioneta y lo trasladaron a un centro de UPA cercano, ya que la ambulancia y la policía demoraron en llegar.
Gisela, una de las testigos y compañera de secundaria del comisario fallecido, expresó su dolor y preocupación por la creciente inseguridad en el barrio. Resaltó que, aunque hay robos al voleo, la violencia ha escalado en los últimos años, afectando incluso a niños que son asaltados a la salida de las escuelas.
La situación ha generado un debate sobre la relación entre la crisis económica y el aumento de la violencia, así como el consumo de drogas. Los vecinos claman por justicia y mayor seguridad, denunciando la falta de patrulleros en una zona con jardines y colegios.