Suecia se prepara para habilitar tres centros carcelarios destinados a menores condenados por delitos graves, en un intento por reducir la participación de adolescentes en hechos ilícitos. La primera de estas prisiones ya está lista y alojará a jóvenes por agresiones con agravantes, violaciones y asesinatos.
A diferencia de las cárceles para adultos, el régimen de estos centros estará enfocado en la educación, con el objetivo de evitar la reincidencia. Las celdas, de unos 10 metros cuadrados, contarán con cama, televisión, escritorio y baño privado para que los reclusos puedan estudiar.
El país enfrenta una crisis de seguridad con un aumento de tiroteos y atentados con bombas, y la delincuencia organizada mueve alrededor de 20.000 millones de dólares anuales. Preocupa el reclutamiento de menores de entre 11 y 15 años por redes sociales para cometer ataques. El año pasado, 22 menores de 15 años fueron involucrados en juicios por asesinato o intento de asesinato.
El 15 de junio, el Parlamento sueco debatirá la posible baja de la edad de imputabilidad de 15 a 13 años, lo que convertiría a Suecia en el primer país europeo con la edad penal mínima más baja.