Un informe especial sobre la "casa del horror", el domicilio de Claudio Barrelier, reveló detalles de la vivienda donde se cree que ocurrió el femicidio de Agostina Vega. Las cámaras de seguridad captaron a Barrelier y Agostina llegando a las 22:50 del sábado 23 de mayo, una imagen que Barrelier intentó encubrir inicialmente con una coartada falsa.
La vivienda se encontraba dividida, con un matrimonio y su hijo viviendo en una habitación subalquilada en la planta alta, mientras el crimen se habría cometido en la planta baja, en lo que antes era un garaje transformado en un "taller o búnker" utilizado para reuniones de la barra de Instituto. Las pericias acústicas realizadas hoy buscan determinar si los gritos de auxilio de Agostina pudieron haber sido escuchados por los ocupantes de la planta alta, dada la distribución de la casa y el patio interno.
Además, se mencionó que aún no se han encontrado todas las partes del cuerpo de Agostina, lo que agrava el dolor de sus familiares que están velando restos parciales. La investigación también se enfoca en la posible complicidad de la mujer que vivía en la casa, cuestionando cuánto pudo haber escuchado o visto, y su participación en la coartada de Barrelier.
Una perito criminalística destacó la atipicidad del caso y la dificultad de ocultar la escena del crimen, especialmente la cantidad de sangre. Se puso en duda la credibilidad de algunas pruebas iniciales y se sugirió que Barrelier podría padecer un trastorno antisocial, para el cual no existe un tratamiento efectivo actualmente.