Un oso negro atacó a cuatro personas en una zona residencial de Fukushima, Japón, generando desesperación y una alerta en la comunidad. Imágenes captadas por un conductor muestran al oso corriendo y siendo perseguido en un intento de amedrentarlo para proteger a una de las víctimas.
Las autoridades y residentes de la zona están en alerta máxima y se encuentran trabajando para localizar al animal, ya que permanece suelto. La situación ha generado preocupación por la presencia de fauna salvaje en áreas urbanas.