Un operativo policial se desarrolla intensamente en la casa de Barrelier desde la 1:30 de la tarde, con peritos trabajando en el baño y la intención de romper la bañera para inspeccionar las cañerías. El objetivo es encontrar elementos cruciales que permitan esclarecer el femicidio de Agostina y determinar si Barrelier contó con ayuda para cometer el crimen y descartar evidencia.
La magnitud del hecho y la logística necesaria para deshacerse de los elementos hacen dudar a los investigadores sobre la participación de una sola persona. Se sospecha que Barrelier podría haber tenido cómplices, y la búsqueda en las cañerías apunta a encontrar rastros que confirmen esta hipótesis.
Además, se suman nuevas informaciones que complican la situación de Barrelier, como el hecho de que su hermana, quien reside en la misma casa, trabaja en una empresa de limpieza y la vivienda fue limpiada con productos específicos para eliminar rastros. Esto refuerza la idea de una posible colaboración en el encubrimiento.