Las olas de calor y el deshielo acelerado son escenarios complejos que afectan la investigación científica y la infraestructura global, complicando la logística y poniendo en riesgo la continuidad de campañas importantes. Estos fenómenos están directamente relacionados con el cambio climático.
Según la Organización Meteorológica Mundial, entre 2015 y 2025 se registraron los 11 años más cálidos de la historia, con mínimos históricos en la extensión del hielo marino antártico. Estos cambios no solo impactan el sistema físico, sino también los ecosistemas.