Nazarena Vélez se mostró visiblemente afectada y al borde del llanto al hablar sobre el resurgimiento del conflicto entre su hija, Barbie Vélez, y Fede Bal. Expresó su dolor y la "impotencia" que siente al ver a su hija sufrir por un tema que, según ella, la justicia no resolvió de manera justa.
Vélez criticó duramente la percepción de "empate técnico" de la justicia, afirmando que "alguien está diciendo que se trató de incendiar un lugar, que le pegaron a una mujer", y que no se puede decir que es un empate. Denunció que a Barbie se la trató de "loquita" y que siempre se cuestionó su versión de los hechos, mientras que Fede Bal era creído por su exposición mediática.
La actriz recordó el sufrimiento de su hija, quien estuvo "deprimida" y "sin ganas de levantarse de la cama" a raíz de la situación. Subrayó que Barbie fue "humillada" y que se le "cagaron de risa en la cara", lo que le generó un profundo dolor. Finalizó haciendo un llamado a la sociedad a dejar de juzgar a las mujeres y a creer más en sus testimonios.