Una multitudinaria marcha se llevó a cabo en el Congreso de la Nación, convocada para las 17 horas, en reclamo de justicia por Agostina y para visibilizar la problemática de la violencia de género. La convocatoria tardía permitió que más personas pudieran asistir después de sus trabajos.
La manifestación fue descrita como totalmente pacífica, con una lenta desconcentración después de la lectura del documento. Varios testimonios de participantes fueron recabados, destacando la angustia y la conmoción generada por el caso Agostina.
Docentes presentes en la marcha enfatizaron la necesidad de la Educación Sexual Integral (ESI) como una herramienta fundamental para abordar estas problemáticas en las escuelas y proteger a los niños y adolescentes. Se resaltó que la ESI ampara a los docentes y es transversal a todo, siendo necesario trabajar estos temas aunque la ley no esté presente.
También se hizo un llamado a los hombres a repensar su rol y a empatizar con las víctimas de violencia de género, considerando que "le puede pasar a cualquiera": a una hija, una madre, una amiga o una novia. Se criticó la insistencia en comentarios que no aportan y se pidió una mayor reflexión sobre las consecuencias de la violencia.