En abril, la morosidad de las familias en Argentina volvió a crecer, alcanzando el 12% en los préstamos bancarios. La cifra de deudores morosos se multiplicó por cinco en el último año y medio, indicando una situación económica compleja para los hogares.
Además de las familias, la morosidad de las empresas también experimentó un crecimiento, lo que sugiere un panorama desafiante para el sector productivo del país.