Una multitudinaria marcha de Ni Una Menos se congregó en la Plaza Congreso, en el marco del 11° aniversario del movimiento, con la presencia de familias enteras, estudiantes y jubilados. La movilización se vio marcada por la indignación ante el crimen de Agostina y la presencia de casos recientes de femicidio en el país.
La manifestación contó con un inusual despliegue policial en las inmediaciones del Congreso, con vallas altas y un pasillo que se extendía hasta la calle Solís, lo que generó interrogantes sobre el motivo de tanta seguridad. Sin embargo, en la avenida de Mayo, la postal era diferente, con una marcha más espontánea y sin presencia policial.
En la marcha se destacó la presencia de los abuelos de Agostina, quienes encabezaron la movilización con una pancarta con el nombre de su nieta, pidiendo justicia. La lluvia y el frío no impidieron que miles de personas se movilizaran en Córdoba y en otras ciudades del país, replicando el mensaje de Ni Una Menos.
La movilización también adquirió un carácter opositor al gobierno de Javier Milei, debido a su postura frente a los femicidios y el recorte de fondos en programas contra la violencia machista. La eliminación del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, y la reducción del presupuesto en un 70% para estas políticas, fueron duramente criticadas por los manifestantes.