El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la política de su país hacia Taiwán no sufrirá cambios, a pesar de la reciente visita del presidente Donald Trump a China. Rubio enfatizó que la administración republicana ha autorizado una venta masiva de armamento a la isla, reafirmando el compromiso estadounidense.
Estas declaraciones buscan disipar cualquier especulación sobre un posible giro en la postura de Estados Unidos respecto a Taiwán, un punto sensible en las relaciones con China. La venta de armamento es interpretada como un mensaje de apoyo a la defensa de la isla frente a las ambiciones chinas.