El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, compareció ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado para rendir cuentas sobre los objetivos y avances de la política exterior estadounidense, con un enfoque particular en Venezuela. La comparecencia se produce cinco meses después de la detención del entonces jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Silvia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar acusaciones de tráfico de drogas.
La detención de Maduro, que resultó en la muerte de al menos 100 personas, incluyendo 32 militares cubanos, llevó a la instalación de un gobierno interino a cargo de Delcy Rodríguez. Desde entonces, se han renovado las relaciones diplomáticas y se han relajado las sanciones, incrementándose las ventas de petróleo venezolano.
Marco Rubio hizo un balance de la situación, afirmando que Venezuela está en un "mejor camino" que hace cinco meses, pero aún no donde se requiere para una "verdadera transición". Para ello, insistió en la necesidad de elecciones multipartidistas, libres y justas, con medios de comunicación libres, partidos políticos organizados y una reforma del Consejo Nacional Electoral.
La periodista Elizabeth Ostos desde Caracas confirmó que en Venezuela se está debatiendo el tema electoral y que la declaración de Marco Rubio ratifica que sin elecciones no hay democracia plena. La Plataforma Unitaria Democrática, junto con María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, han manifestado su disposición a participar en elecciones libres y competitivas.
Ostos también señaló una reorganización política, con líderes en el exilio regresando a Venezuela para iniciar reuniones y reorganizar estructuras electorales, presionar por un nuevo consejo electoral y revisar el registro. La periodista destacó la importancia de las declaraciones de Rubio para la aspiración democrática de la oposición venezolana.