El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha acusado a Cuba de patrocinar el terrorismo y de albergar instalaciones de inteligencia de China y Rusia. Estas afirmaciones, realizadas durante una audiencia en el Senado, han sido rotundamente rechazadas por el gobierno de La Habana.
Rubio, de origen cubano, fue cuestionado sobre la decisión de la administración de Donald Trump de mantener a Cuba en su lista de países patrocinadores del terrorismo. A pesar de las acusaciones, Washington y La Habana han mantenido algunos contactos para negociar una salida a este conflicto.
Cuba, por su parte, subraya que los cambios en el país solo pueden ser decididos por el pueblo cubano y denuncia que Estados Unidos prepara una agresión militar.