El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, de mentir ante el Senado de su país con el objetivo de provocar una crisis humanitaria y promover una intervención militar en la isla caribeña. Esta declaración surge después de que Rubio, durante una audiencia en el Senado, acusara a La Habana de patrocinar el terrorismo y de albergar instalaciones de inteligencia de China y Rusia.
Cuba ha rechazado categóricamente estas afirmaciones en ocasiones anteriores, calificándolas de infundadas. La tensión diplomática entre ambos países se recrudece con estas acusaciones cruzadas en el ámbito internacional.