La famosa gata birmana Choupette, mascota del icónico diseñador Karl Lagerfeld, aún no recibió ni un euro de la millonaria herencia que le dejó su dueño, fallecido en 2019. Lagerfeld, conocido por su opulencia y fortuna inmensa, había adoptado a Choupette en 2012 y la consideraba la "reina absoluta" de sus propiedades.
La herencia de Lagerfeld se estima en más de 150 millones de dólares o euros. Sin embargo, debido a problemas legales y una disputa de patrimonio con las autoridades bancarias francesas, la gata, o mejor dicho, la persona a cargo de ella, no ha podido acceder a los fondos. Han pasado siete años desde la muerte del diseñador sin que se haya ejecutado la herencia destinada a Choupette.
La situación ha generado comentarios y bromas sobre la dificultad de heredar para una mascota, a pesar de la clara voluntad de Lagerfeld. Solo una de sus exparejas recibió en vida un departamento como parte de la herencia.