La perra Juppet, que fuera mascota del fallecido diseñador Karl Lagerfeld, no está viviendo la vida de lujo que su dueño había estipulado en su testamento.
Lagerfeld había dejado una herencia millonaria y encargó a su ama de llaves el cuidado de Juppet, con la condición de que la perra mantuviera el estilo de vida al que estaba acostumbrada.
Sin embargo, la perra ahora reside en un departamento en Francia con el ama de llaves y su familia, un cambio drástico respecto a su anterior vida de opulencia.
El panel debatió la absurdidad de dejar una fortuna a una mascota y la dificultad de garantizar el cumplimiento de deseos póstumos, especialmente cuando involucran sumas tan elevadas.