El criminalista Enrique Prueger criticó la autopsia de Agostina, señalando que la data de muerte fue imprecisa debido al tiempo transcurrido y la falta de estudios entomológicos. Prueger explicó que los métodos utilizados, como la temperatura corporal y el humor vítreo, solo son efectivos en las primeras horas y no después de 144 horas. Además, cuestionó la actuación del fiscal al no haber intervenido a todos los presentes en la casa, ya que si la data de muerte fuera la indicada, convivieron con un cadáver por más de 24 horas.
El especialista resaltó que el fiscal adelantó una conclusión sobre la data de muerte sin la profundidad necesaria, lo que considera una "conclusión copiada". Sugirió que el caso debería ser revisado por el cuerpo médico forense de la Corte para una determinación más precisa de la data de muerte, aunque lamentó que, al entregarse el cuerpo, una reautopsia ya no sería posible.
Prueger también criticó la falta de conocimiento del fiscal sobre los protocolos internacionales para la investigación de femicidios, que exigen una respuesta urgente ante la desaparición de una víctima y la investigación de todas las líneas posibles. Subrayó que el fiscal mostró una actitud "autocrática" y "analfabeta funcional", al no considerar antecedentes penales de personas cercanas a la víctima, como Barrelier.
Finalmente, se debatió la postura del padre de Agostina de apoyar al fiscal, la cual podría deberse al temor de que un cambio de fiscalía retrotraiga la causa a "foja cero". Sin embargo, Prueger argumentó que el expediente ya tiene un avance y que no se volvería a foja cero, sino que se harían correcciones a la investigación inicial, la cual calificó como deficiente, incluso en la preservación de la escena del crimen.