El Ministerio de Exteriores de Kuwait decidió convocar al encargado de negocios iraní en el país para expresar su enérgica protesta por los últimos ataques atribuidos a Irán. Como medida de represalia, Kuwait comunicó la decisión de reducir el personal de la Embajada de Irán en su territorio.
Además, se declaró personas no gratas a dos miembros de la misión diplomática iraní, lo que implica su expulsión del país. Estas acciones se enmarcan en un recrudecimiento de las hostilidades en la región del Golfo, con ataques que han afectado incluso el aeropuerto kuwaití y han dejado decenas de heridos.