La tensión en Medio Oriente se intensifica con la reanudación de ataques en el Golfo Pérsico. Kuwait denunció bombardeos iraníes contra su aeropuerto, que dejaron un muerto y varios heridos, elevando la preocupación en la región.
Por su parte, Irán aseguró que estos bombardeos fueron una respuesta directa a un ataque previo de Estados Unidos contra un petrolero de bandera persa. Esta escalada de hostilidades sugiere un ciclo de represalias que podría agravar aún más la situación geopolítica en la zona.