El líder norcoreano Kim Jong-un asistió a un partido amistoso de la selección femenina sub-17 de fútbol, que se consagró campeona. Medios estatales difundieron imágenes donde se observa a las jugadoras vitoreando y emocionándose hasta las lágrimas al conocer a Kim Jong-un y su esposa antes del encuentro.
El evento, que contó con la presencia de otros funcionarios, mostró la particularidad de los actos protocolares en Corea del Norte, donde la uniformidad y la emoción colectiva son características distintivas del régimen.