Corea del Norte inauguró una nueva instalación para producir combustible destinado a bombas nucleares, y su líder Kim Jong-un anunció planes para expandir las fuerzas nucleares del país a un ritmo exponencial. La agencia estatal KCNA aseguró que la planta emplea tecnología avanzada, aunque no reveló detalles sobre su ubicación ni la fecha de inicio de operaciones. Fotografías difundidas mostraron una sala de centrifugadoras, lo que sugiere el enriquecimiento de uranio apto para armas.
Durante su visita, Kim afirmó que la capacidad de producción de materiales nucleares se duplicó en los últimos cinco años y que el plan futuro busca reforzar la disuasión del país frente a sus "enemigos más feroces", en referencia a Estados Unidos y Corea del Sur. Este anuncio se suma a la revelación de otra planta clandestina en 2024 y confirma la estrategia norcoreana de ampliar y modernizar su arsenal tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas con Washington en 2019.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (IEA) ya había advertido sobre un aumento rápido de la actividad nuclear en el país, lo que genera preocupación en la comunidad internacional.