Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), afirmó que la eventual retirada de las reservas de uranio enriquecido de Irán sería una "operación bastante compleja", aunque viable.
En una entrevista, el diplomático argentino abordó uno de los puntos más sensibles en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el futuro del programa nuclear de Teherán. Grossi calificó la propuesta de trasladar el material enriquecido fuera de Irán como "difícil pero no imposible".
Según estimaciones internacionales, Irán posee aproximadamente 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, una concentración significativamente superior a la requerida para usos civiles, aunque por debajo del nivel necesario para la fabricación de armas.