Israel y Líbano han acordado renovar su frágil alto al fuego y establecer zonas de seguridad piloto dentro del Líbano, donde se prohibirá la entrada a militantes de Hezbollah. Este acuerdo fue resultado de la cuarta ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos en Washington, D.C.
La declaración conjunta de Israel y Líbano establece que el alto al fuego depende del cese total de los disparos de Hezbollah y la evacuación de todos sus operativos al sur del río Litani. Aunque no se detalló cómo se establecerán estas zonas, el ejército libanés asumirá el control total de las áreas.
El acuerdo de paz queda supeditado a las acciones de Hezbollah, un actor que no formó parte de las negociaciones directas.