Israel y Líbano han alcanzado un nuevo acuerdo de alto al fuego, mediado por Washington. El pacto incluye el cese inmediato de hostilidades por parte del grupo terrorista Hezbollah en territorio libanés y la retirada de sus tropas del sur del río Litani. Además, contempla la creación de zonas piloto donde el ejército libanés tendrá el control absoluto, con el objetivo de excluir a todos los actores armados no estatales, en referencia a Hezbollah.
Se confía en que este paso permita avanzar hacia un acuerdo definitivo de paz y seguridad entre ambos países. Sin embargo, el acuerdo también busca desbloquear otra negociación clave entre Estados Unidos e Irán, ya que Irán ha condicionado un acuerdo de paz definitivo a que el frente libanés se encuentre en paz. La paciencia de Trump con Netanyahu se ha agotado, llegando a calificarlo de "jodidamente loco" por sus amenazas de atacar los suburbios del sur de Beirut. Las partes se reunirán nuevamente el 22 de junio para buscar un acuerdo definitivo de paz en este frente.