Un participante de Gran Hermano se presentó en el confesionario para emitir sus votos. Sus dos primeros votos fueron para Tamara, argumentando que "no se quiebra la mano del que te levantó cuando estabas en el piso", insinuando una falta de lealtad o agradecimiento.
Su segundo voto fue para Brian, expresando que "no le creo nada al personaje con el que vino" y que percibe una subestimación hacia el público. Estas razones fueron suficientes para justificar sus nominaciones en la gala.