En la casa de Gran Hermano, la participante Maglufa relató un incidente con un secador de pelo que se fundió. Este hecho generó un chiste de mal gusto por parte de otros concursantes, quienes le hicieron creer que sería juzgada y expulsada por romper un objeto, similar a una situación anterior donde una participante fue expulsada por romper un vestido.
Maglufa expresó su incomodidad y tristeza por la broma, llegando a llorar debido a la situación. Los compañeros le explicaron que se trataba de una "bienvenida" o "derecho de piso", una forma de integrar a los nuevos participantes a la dinámica de la casa.