El gobierno oficializó en el Boletín Oficial el esquema de baja de retenciones para los principales cultivos, una medida esperada por el sector agropecuario. La reglamentación se demoró, generando cierto malestar, ya que la reducción para el trigo y la cebada debía comenzar en junio.
A pesar de la medida, se estima que el impacto en el sector será limitado, ya que la ventana de oportunidad para la comercialización de estos dos cultivos en Argentina se extiende de diciembre a marzo. La baja de dos puntos porcentuales en las retenciones, que representa unos cinco dólares, no se considera suficiente para cambiar significativamente la situación actual del sector.
No obstante, la decisión es vista por el campo como una señal positiva de cara a los próximos meses y las futuras liquidaciones, generando expectativas a largo plazo.