En el marco de un nuevo aniversario de la marcha Ni Una Menos, se volvió a poner el foco en la violencia de género y en la inacción judicial en algunos casos. Se hizo referencia al caso de Agostina, donde la fiscalía a cargo en Córdoba, pese a contar con una Fiscalía de Género, es llevada por un fiscal que fue calificado de "soberbio" y que "pisotearon" pruebas en el primer allanamiento.
Se destacó que, si bien no hay denuncias formales en todos los casos, el acusado de femicidio de Agostina ya tenía antecedentes de manipulación y violencia con sus parejas y hasta con su madre. La carátula del caso cambió a femicidio tras el hallazgo del cuerpo de Agostina y se espera una nueva declaración indagatoria del acusado.
La justicia cordobesa argumenta que ya tiene todos los elementos y que "sería volver atrás" cambiar de fiscal, generando indignación en el panel por la falta de especialización en este tipo de casos.