El debut de Tim Paine en un partido preparatorio de Nueva Zelanda contra Haití resultó en una contundente goleada de 4 a 0 en contra de su equipo. Paine jugó solo 40 minutos y fue reemplazado en el entretiempo, generando sorpresa y comentarios en el ámbito deportivo.
La noticia generó una ola de críticas y cuestionamientos sobre la excesiva atención mediática que ha recibido el jugador, especialmente por parte del Inter Miami, que había lanzado una campaña masiva en redes sociales anunciando su llegada. Se plantea la necesidad de "volver a la normalidad" y reducir la sobreexposición del futbolista.
A pesar de la derrota, se destacó la situación de Haití como país, lo que demuestra que el deporte no siempre está ligado a las realidades socioeconómicas. El equipo haitiano, compuesto mayormente por jugadores locales, logró una victoria significativa.