En el marco de la conmoción por el caso Agostina, la familia materna de la víctima se manifestó en la marcha Ni Una Menos en Córdoba, exigiendo la destitución del fiscal Raúl Garzón y el desplazamiento del ministro de Seguridad Provincial, Juan Pablo Quinteros. Esta solicitud surge en un contexto donde los allanamientos en el domicilio de Barrelier continúan, y recién hoy se sumaron dos fiscales especializados en violencia de género a la investigación, lo que ha generado fuertes críticas por la demora.
Durante la marcha, se pudo observar al abuelo de Agostina, Miguel, quien anoche había denunciado que la madre de la joven esperó entre 4 y 5 horas para que le tomaran la denuncia, un período crucial que no fue incluido en la cronología oficial presentada por los abogados. Esta omisión, según la familia, es inaceptable, ya que esas horas coinciden con el lapso en que la vida de Agostina fue arrebatada.
La indignación se profundiza al conocerse que, a pesar de que el remisero Ariel informó a las 18:05 dónde había visto por última vez a Agostina, la justicia no actuó de inmediato. La periodista Lucía Vilches, quien previamente tildó al fiscal de "cínico", enfatizó la falta de acceso a la justicia para mujeres pobres y la persistencia de criterios patriarcales en la aplicación de la perspectiva de género.