Las hostilidades en el Golfo se recrudecieron con ataques contra Kuwait que dañaron su aeropuerto e hirieron a decenas de personas, mientras el ejército estadounidense llevó a cabo ataques cerca del estrecho de Ormuz. Los vuelos en el Aeropuerto Internacional de Kuwait fueron suspendidos después de que las autoridades kuwaitíes informaran que un ataque con drones y misiles iraníes dañó las instalaciones y las misiones diplomáticas, causando la muerte de una persona y dejando más de 60 heridos.
La Guardia Revolucionaria Iraní negó haber atacado el aeropuerto, afirmando que la destrucción fue causada por un error de los sistemas Patriot estadounidenses al no interceptar los misiles iraníes. Posteriormente, Kuwait Airways y Shazira Airways reanudaron sus vuelos tras adoptar medidas de seguridad.
El Ministerio de Exteriores de Kuwait convocó al encargado de negocios iraní para protestar por los ataques, comunicando la decisión de reducir el personal de la embajada de Irán y declarar a dos miembros de la misión diplomática iraní como persona non grata, exigiendo su salida en 24 horas. Esta decisión se tomó por los "continuos y flagrantes ataques iraníes con misiles balísticos y drones" que alcanzaron diversas instalaciones civiles y estratégicas.