Se cuestiona la decisión de Laura Ubfal de vincular un comentario de un niño de 8 años sobre sus novias con el caso de Agostina y el inicio de la violencia de género. Los panelistas consideran que mezclar ambos temas es inapropiado y que no se debe exponer a menores de esa manera.
Se argumenta que, si bien los micromachismos existen y deben ser educados, relacionar un comentario infantil con un crimen es un salto lógico incorrecto y una forma de estigmatizar, especialmente cuando se apunta a una madre y su forma de educar.