La investigación sobre el caso Barreleros revela conexiones con el mundo del fútbol y las barras bravas. Se detalla el acercamiento de Barreleros a la barra de Instituto a través de un familiar apodado "Mano de Piedra", vinculado a boxeo y a la familia Durán.
Barreleros, a pesar de no ser de primera línea en la barra de Instituto, logró establecer relaciones con diferentes sectores de la hinchada. Su casa era conocida como "el búnker" y funcionaba como un aguantadero donde se vendían drogas y se realizaban fiestas, según las hipótesis.
El entramado del caso se extiende a conexiones políticas, ya que Barreleros ocupaba un cargo municipal. Se menciona que este tipo de agrupaciones barras bravas son utilizadas como fuerza de choque y protección por parte de políticos y sindicalistas a nivel nacional.