Se retoma la cronología de los hechos, vinculando un encuentro en un campeonato de fútbol amateur, un cumpleaños y la posterior visita a la casa de Barrelier.
Se mencionan rumores sobre la casa de Barrelier, indicando que funcionaba como "aguantadero" de barras de un club, con presencia de drogas y menores.
Se reafirma la defensa de la información que Tomás había obtenido previamente, desestimando las especulaciones y rumores.