El tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz se ha reducido drásticamente, con solo 15 barcos (5 petroleros y 10 cargueros) transitando en el último día, en comparación con la actividad habitual de entre 150 y 200 barcos diarios.
Esta disminución se da en un contexto de tensión entre Irán y Estados Unidos, con este último controlando que no ingresen barcos a puertos iraníes. Las negociaciones entre ambos países están estancadas, en parte debido a la acción de Israel sobre Líbano.
Se reportan nuevos enfrentamientos bélicos entre Irán y Estados Unidos, lo que agrava la situación en la estratégica vía fluvial, a menudo comparada visualmente con un "árbol de navidad" por la cantidad de embarcaciones.