La crisis geopolítica y energética derivada del conflicto en Medio Oriente ha impulsado la actividad del Canal de Panamá, registrando niveles de tráfico históricamente elevados.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, afirmó que el canal es uno de los puntos de tránsito fluvial marítimo más importantes del mundo y que su actividad se ha visto beneficiada por el cierre del Estrecho de Ormuz.
La relevancia del canal se incrementa ante la búsqueda de corredores alternativos de tránsito, especialmente ante las dificultades en el transporte marítimo en el Golfo Pérsico.