La situación en el sur de Líbano es crítica, con el ejército israelí avanzando más de 10 kilómetros y ocupando territorio que antes no estaba bajo su control. La posibilidad de que se rompa el alto el fuego es inminente.
Se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU discuta la situación, buscando la seguridad de los civiles y un alto el fuego duradero. Se han reportado bombardeos cerca de hospitales y edificios civiles.
Hezbollah ha condicionado el cese de hostilidades a que Israel detenga su ofensiva y se retire del sur de Líbano. La posibilidad de desarme de Hezbollah se abordaría una vez lograda la paz.