El tenista paraguayo Daniel Vallejo perdió ante el francés Moisés Conamez (17 años) en Roland Garros, en un partido marcado por las constantes molestias del público y los gritos dirigidos al jugador. Vallejo se quejó de que el encuentro debió ser arbitrado por un hombre, argumentando que es difícil dirigir a un público tan hostil.
Como consecuencia de su actitud y declaraciones, Vallejo fue multado con 65.000 euros, lo que representa la mitad de lo que había ganado en el torneo hasta ese momento. La situación generó debate sobre el rol de las mujeres en el arbitraje y la presión que ejercen los espectadores en el tenis.